Boletín de primavera 2022

Déjanos contarte

Con un paisaje matizado de verde y flores y la brisa cálida anunciándonos la cercanía del verano, las monjas retomamos contacto para contarles lo que nos ha sucedido en el viaje de estos últimos meses de retiro

A finales de diciembre y luego de cerrar los múltiples asuntos pendientes con los diferentes proyectos iniciamos nuestro retiro de cuatro meses. Durante este tiempo nos dedicamos por completo a la grabación y creación del material de bodhichitta, el último módulo del Programa de Formación.

Con el inmenso regocijo que produce el comienzo de una aventura, y teniendo muy presentes en nuestro corazón y en nuestra mente a los y las estudiantes que recibirán este curso, llegó el primer reto que nos indicaba que íbamos a necesitar una dedicación firme y constante, iniciamos la primera grabación con una tormenta de nieve que nos dejó sin luz por casi cuatro días.

Así, sin calefacción ni formas de cocinar, pero con el calor que compartimos como comunidad, fuimos adentrándonos lentamente en el estudio, la reflexión y la meditación iniciando con el tema de ecuanimidad.

Luego de este primer percance tomamos un ritmo arduo de trabajo externo e interno, casi cada dos días Damcho nos ofreció una enseñanza luego de la cual reflexionábamos y compartíamos nuestras inquietudes y sentires.

El resto del tiempo, y mientras ella preparaba la siguiente enseñanza, las otras monjas nos dedicábamos a crear el material para el curso: mapas mentales, edición de video y audio, preguntas para el foro, tareas, citas, lecturas, entre otras cosas. Cada noche meditábamos sobre la enseñanza y luego de la práctica grupal de Chenrezig entrábamos en silencio para así tener un espacio interno para la introspección y el trabajo individual.

Así, y después de grabar 58 enseñanzas y de concluir el material para casi 50 temas tenemos mucho para regocijar y dedicar, aún nos faltan 19 temas más para concluir por completo el módulo, pero ya sentimos un enorme gozo por poder ofrecer lo mejor de nuestro esfuerzo y trabajo. A la fecha ya son cientos los estudiantes que recibirán este módulo y que estarán encaminándose también en este bello viaje, esperamos que junto con ellos y ellas sean incontables los seres que sean beneficiados. Nosotras ya nos sentimos inmensamente afortunadas, vivir esta experiencia y orientarnos hacia el cultivo de la bodhichitta puede ser lo más valioso que experimentemos en esta vida.

Reconocemos que todo este tiempo de ausencia ha sido posible gracias a las directoras y a los voluntarios y las voluntarias de los diferentes proyectos Dharmadatta que con su arrojo y dedicación hicieron posible que todo siguiera fluyendo. También tenemos un corazón lleno de gratitud por el apoyo generoso que recibimos de muchas personas, pues gracias a su soporte pudimos dedicarnos por completo a este trabajo interno y externo de bodhichitta.

Ahora retornamos a otro tipo de cotidianidad, esperamos encontrarnos con muchos de ustedes en las diferentes actividades virtuales de este año para que juntos y juntas continuemos esta labor de cultivar la compasión y de ser condiciones propicias para aliviar el sufrimiento de un mundo dolido y tremendamente necesitado de amor.

Sembrar semillas de compasión (da click al video)

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