El por qué de la vida monástica


Un grupo de estudiantes preguntó a Jetsunma Tenzin Palmo el por qué de la vida monástica ¿De verdad ofrece algo la vida monástica tibetana a los Occidentales?
 


Jetsunma contestó de la siguiente manera: “Una de las cosas que yo creo que realmente podemos ofrecer, como monjes y monjas, es una prueba fehaciente de que vivir con muy poco, no acumulando más, es posible, de hecho despojándonos cada vez de más.

"Monjes y monjas que viven con alegría, satisfechos con poco, en una vida de celibato, no tomando intoxicantes y probablemente siendo vegetarianos, en sencillez, demostrando que ésta es una vida de gran alegría. Porque éste es el mensaje que los occidentales han olvidado, se necesitan ver ejemplos vivos con el fin de reconocerlo.

"Sólo por dar un ejemplo, recientemente unas monjas en Inglaterra dejaron su comunidad y se fueron a California. No estaban seguras de cómo serían recibidas, pero fueron acogidas con un entusiasmo increíble; debido a que ellas son monjas muy ascéticas, en medio de toda esta abundancia, su vida es muy, muy simple. Por su hermoso resplandor, uno sabe que son felices y están contentas, en una situación que probablemente a otros les parecería una privación terrible, pero para ellas no hay tal privación, porque tienen esta riqueza interior y esta alegría ferviente. Yo creo que esto es algo que la sangha monástica realmente puede ofrecer, en un Occidente abrumado de satisfactores materiales.

"Además, idealmente, los monjes y monjas en general no están atrapados en las exigencias del ejercicio de una profesión, y no están amarrados a una relación cercana, por tanto tienen tiempo y energía, la energía emocional necesaria para dedicarse totalmente al estudio y la práctica, por lo que tienen las condiciones para lograr un entendimiento auténtico del Dharma. Nosotros necesitamos esto, necesitamos gente para la cual el Dharma es absolutamente el centro de sus vidas, es lo que Occidente necesita, porque ya tenemos muchos intelectuales, hay una gran cantidad de eruditos brillantes, pero no hay muchos practicantes entregados, y no hay gente, o no tantas personas que dedican por completo su vida al Dharma, hay algunas que sí, pero necesitamos más. Esto es lo que la sangha puede ofrecer en Occidente.

"La grandeza de la sangha es que se encuentra en una situación idónea, esto queda reflejado en lo que el rey Mahindra dijo a Nagasena:


«tengo fe en el Dharma de Buda, estudios en los sutras y también practico la meditación, ¿cuál es la diferencia entre yo y un monje? Nagasena respondió: mire, si usted tiene un blanco, un arco y una flecha, y la flecha está cargada con un montón de bellas guirnaldas, adornos y flores, entonces, cuando la dispare no irá directo al blanco, porque es muy pesada y se va a caer antes de llegar a su objetivo. Pero si usted tiene una flecha que es muy elegante y sólo tiene un ligero brillo como acabado final, cuando quiera dispararla, irá directamente al blanco».

"Esta es la diferencia entre la vida laica y la vida monástica, la vida monástica no está encadenada a todas los elementos de la vida laica, como las relaciones, ganar dinero, tener éxito y un montón de distracciones como los juegos de computadora, la televisión y todos esos entretenimientos que la gente tiene, y por tanto puede ir directamente a la meta."

 

“Que la dulce fragancia de mantener la ética de nuestros votos
dé origen a nubes aromáticas que llenen los cielos de este mundo,
como ofrendas para los budas, el Dharma y la sangha.
Que esta ofrenda traiga una alegría ilimitada a la mente de nuestro gurú.
Entonces, que las ondeantes nubes de nuestra virtud
regresen a la tierra y cumplan con su propósito,
como si fueran lluvia deleitando el corazón de todos los seres.
Que la bondad se vea incrementada en todos los sentidos”.